Un juzgado municipal con un solo secretario judicial y un teléfono que no para
Un escenario ilustrativo, no un encargo realizado para un cliente.
Un juzgado con unas 40 000 presentaciones al año. Dos tercios de las llamadas son las mismas cuatro preguntas: cuándo tengo que comparecer, cuánto debo, si puedo pagar en línea y si tengo que acudir en persona.
- Cómo se desarrolla
- Comprender: dos semanas. Escuchamos las llamadas junto al personal de la secretaría judicial y contamos cuáles son las preguntas.
- Decidir: cuatro páginas reescritas en lenguaje claro, un enlace de pago que funciona en el teléfono y una conversación de ayuda disponible fuera del horario de atención. No hace falta un portal completo.
- Construir: ocho semanas, con una revisión del personal de la secretaría judicial cada dos semanas.
- Adoptar: el personal de la secretaría judicial redacta las respuestas que da el asistente, porque son ellos quienes las conocen.
- Operar: el juzgado opta por el alojamiento propio, con un contrato de soporte para los parches.
- Qué se mide
- El indicador acordado al inicio es el volumen de llamadas sobre esas cuatro preguntas, revisado a los 90 días y contado por el propio juzgado.